Dios mío, Mariano!

Algures na próxima época, um qualquer relatador numa qualquer rádio argentina terá um discurso parecido com este:

El Estudiantes sale presionando en todo el campo, y los delanteros están muy cerca de hacer el gol, empieza a tocar en la frontal del área de su adversario, intentando más una jugada de ataque en frente de la cancha. Pase de Mercado para Verón, la pelota rompe por el césped y llega a los piés de la nuevo refuerzo del Pincha, el emigrante que llegó de Portugal venido directamente desde Oporto donde ganó todo lo que pudo ganar salvo la Liga de Campeones y una competición con nome de cerveza. Su nombre: Mariano González. Mariano toma la pelota, casi la deja ir sobre la línea, pero logra el control en el último segundo. Él mira hacia arriba, ve a sus compañeros de equipo y decide correr con el balón. Pero espera, que lo ha dejado! Oh, la humanidad! Vuelve y se sacude la presión del oponente cuando se tropieza con la pelota y va tras ella como un yak borracho que cae del Aconcagua, y por un milagro de la ciencia y la voluntad, él mantiene la pelota en su poder. Ahí va ahora, corre, corre como el viento, hombre, corre Forrest!, finalmente llega a la línea, respirando con dificultad, litros de sudor en su camisa empapada, y cási sin ángulo intenta un centro largo … y es un saque de puerta para el Pincha. Otra perla de Mariano, señores!

Rapaz, que sejas muito feliz no teu país. A malta vai ter saudades tuas.

PS: para quem possa ter dúvidas, este relato é fictício e não aconteceu…ainda…

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